STEPHEN KING: El maestro del suspense
- Irving Arreguin

- 14 jun
- 9 min de lectura
Los lectores apasionados por el thriller, el suspense y el horror, logramos reconocer a Stephen King cuando encontramos dos páginas enteras sobre la descripción de un árbol, sus raíces, su grosor, el follaje y lo alto que es, pero, ¿conocías la vida y obra del autor desde sus inicios hasta la actualidad?
Infancia

El 21 de septiembre de 1947, nace Stephen Edwin King en el hospital General de Portland, Maine. Sus padres son Nellie Ruth Pillsbury y Donal Edwin King.
El maestro del suspense contemporáneo tuvo una infancia marcada por el abandono de su padre que, propenso a las deudas, una noche salió a comprar cigarros para nunca regresar, sin duda fue un suceso que marcó su crecimiento.
La vida de King fue sostenida por su madre en total austeridad, acompañado de su hermano mayor adoptivo, David, tuvieron que enfrentar grandes dificultades económicas, lo que provocó que tuvieran que mudarse en muchas ocasiones: Indiana, Wisconsin, Massachusetts y Connecticut.
No es de sorprenderse que el proceso creativo de King pueda estar fuertemente ligado a su pasado. Entre 1952 y 1952, cuando solo tenía cuatro años, regresa a casa en un estado absoluto de shock tras ir a jugar a las vías del tren. Sin saber qué sucede ese día, su madre piensa que es una reacción normal en King. Sin embargo, breve tiempo después se da a conocer que uno de sus amigos de juego fue atropellado por la máquina de vapor. Aunque el autor no confirma recordar aquel suceso de manera consciente, el evento sí se menciona en su biografía oficial.
Main, las raíces
En 1957, la familia regresa a Maine y se establece en Durham, para cuidar de los abuelos maternos. Es ahí cuando King tiene su acercamiento más maduro a la lectura, específicamente a las historias de terror. En una caja de libros que había dejado su padre, descubre a autores como H.P Lovecraft y Robert Bloch. Y es una vieja máquina de escribir quien lo acompaña en sus pininos. Su madre, producto de su enorme amor, se convierte en su fan número uno y también en su cliente, pues decide pagarle 25 centavos por cada historia. Auspiciado por ella y por el deseo de saber si era bueno, comienza a enviar relatos a revistas, recibiendo decenas de cartas con rechazos, mismas que decide colgar prendidas a un clavo en su pared. A los catorce años, el clavo cede por el peso de los papeles —y uno aquí sufriendo porque una editorial no nos contesta—.
Primeras publicaciones
El periodismo también fue parte importante en su formación de escritor. En 1959, junto a su hermano David, crea The Dave´s Rag, un periódico local editado a base de mimeógrafo donde Stephen comienza a escribir reseñas de películas y prueba suerte con relatos cortos de ficción.
Antes de su etapa universitaria, King logra su primera publicación oficial. En 1965 consigue lanzar, de forma profesional, su primer relato al que tituló I Was a Teenage Grave Robber —Yo fui un ladrón de tumbas adolescente—, en la revista amateur Comics Review.

Producto de la pobreza, pero impulsado a continuar con sus estudios, King trabaja en una lavandería y en una librería para costear su carrera de filología en la Universidad de Maine en Orono. Continúa experimentado y creando, pero ahora lo hace desde un aspecto más formal y regular, pues escribe una columna periódica para la revista estudiantil a la que nombra King´s Garbage Truck —El camión de la basura de King—, donde comenzamos a ver a un Stephen crítico y bastante irreverente. Es preciso enmarcar esta etapa como un proceso de búsqueda de la identidad, como cualquier adolescente que comienza a ser adulto, King se involucra activamente contra la Guerra de Vietnam en diferentes movimientos estudiantiles.
Tabitha Spruce

En 1969, tras trabajar en la librería, conoce a Tabitha Spruce, también escritora y estudiante, quien se convertiría en su esposa, en su lectora y el amor idílico de muchos lectores de King, pues, sin ella, no habríamos conocido Carrie ni muchos otros relatos más.
Tras su graduación en Licenciatura en Ciencias de la Educación, King no logra conseguir trabajo de docente y termina trabajando jornadas completas en la lavandería industrial New Franklin Laundry, limpiando sábanas de hoteles llenas de sangre y fluidos.
La vida en el famoso remolque al lado de Tabitha. Esto ocurre después de su boda, el 2 de enero de 1971, donde comienza una nueva vida en familia en Hermon, Maine. Ya en matrimonio nacen Naomi y Joe. Viven sumidos en las deudas, replicando su infancia vivida con su solitaria madre y su hermano, David. La revista Cavalier compra eventualmente algunos relatos de King que ayudan a sostener a la familia.
Pero, en otoño de ese mismo año, consigue una plaza como profesor de inglés en la academia Hampden. No obstante, el salario percibido sigue siendo insuficiente. Tras intentar conseguir lo mejor para su familia, en diferentes trabajos y vendiendo sus obras, King no encuentra la manera de salir adelante y comienza a consumir alcohol de manera regular.
Carrie al rescate (gracias Tabitha)

Un año después, en 1972, Tabitha logra rescatar a Carrie de la basura. Frustrado al intentar escribir una historia corta sobre una chica marginada con poderes telequinéticos, tira el borrador a la basura porque siente que no conecta con el mundo de las adolescentes—cuántos no nos hemos sentido así—. Sin embargo, nuestra heroína —Tabitha— encuentra las hojas, las limpia y lo insta a convertirla en una novela, no solo lo apoya moralmente, sirve como guía femenina para entender el comportamiento de las mujeres.
Un año después, en marzo del 73 —recuerden la fecha, más adelante se sorprenderán—, la editorial Doubleday acepta publicar Carrie y le da un adelanto de $2,500 dólares. King utiliza el dinero para comprar un coche de segunda mano y sacar a su familia del remolque.
No pasan más de dos meses cuando la editorial vende los derechos de la edición de bolsillo de Carrie a Signet Books por una cifra récord: $400,000 dólares. Por contrato, King recibe la mitad. Con el teléfono del vecino en mano —porque no tenía en su casa— se entera de la noticia y se desploma de la emoción. Renuncia inmediatamente a su puesto de profesor para dedicarse a escribir de tiempo completo —el sueño de muchos—.
La muerte de su madre y su ascenso literario
La vida, un sube y baja para todos, no escapa de grandes artistas, políticos o escritores. King, un año después de su verdadero despunte de la literatura del terror y suspenso, sufre la pérdida de su madre, quien no fue capaz de presenciar su ascenso y consolidación, pues a los 59 años pierde su batalla contra el cáncer uterino. King y su familia se mudan a Boluder, Colorado, buscando olvidar el aroma de Maine que lo enlutaba. Es, en su estancia en un hotel casi vacío —Hotel Stanley—, donde concibe la idea de su tercera novela.
En 1975 publica El misterio de Salm´s Lot y consolida su reputación. Luego viene una seguidilla de novelas triunfadoras, como El resplandor —1977— y se convierte en el Doctor Frankestein, pues crea a Richard Bachman.
Un descenso a las drogas
Bajo el pseudónimo de Bachman, su creación para comprobar si su éxito era real y no un resultado de la mercadotecnia que giraba alrededor de su nombre, publica Rabia —un libro que años más tarde él mismo ordenaría retirar del mercado tras constatar que había servido de inspiración para secuestros y tiroteos escolares reales—.
En la misma década publica Apocalipsis —una novela que habla de una pandemia gripal—, considerada por muchos su obra magna de corte apocalíptico.
Entre el 79 y el 81, publica La zona muerta y Cujo, manteniendo un éxito comercial desmedido. Durante esta época, King evoluciona su adicción al alcohol y el consumo severo a la cocaína, jarabes para la tos y benzodiacepinas. Años más tarde, declararía que no recordaba en absoluto la creación de Cujo ni el proceso de edición del libro.
En 1982 estrena Creepshow, película en la que King escribe el guion y actúa. También, en ese mismo año, publica La Torre Oscura I: El pistolero, dando inicio a su saga más ambiciosa. Lanza Las cuatro estaciones, una colección de novelas cortas que demuestra que también puede escribir otro género, específicamente drama, dejando el terror a un lado —incluye los relatos que darían origen a las películas Cadena perpetua, Sueño de fuga y Cuentas conmigo—.
It
En 1986 llega la publicación de su novela más reconocida, llevada al cine, y recientemente revivida por las aplicaciones de streaming, It. Esta obra redefine el arquetipo del monstruo moderno. Paralelamente, dirige su primera y única película, Maximun Overdrive —un fracaso en taquilla, en palabras de King, impulsado por los altos consumos de cocaína que tenía en su cuerpo durante el rodaje—.

En 1987, Tabitha regresa al rescate, pero esta vez no de sus obras, sino del King mismo. Cansada y lastimada por el consumo de drogas y alcohol, reúne a la familia y, sobre la alfombra, vierte el resultado de un cesto de basura: latas de cervezas, viales de cocaína, colillas de marihuana, restos de Valium y Xanax. Le advierte que elija entre su familia y las drogas, poniendo un ultimátum sobre abandonar la casa si seguía con el mismo ritmo de vida. King acepta comenzar un camino largo de desintoxicación. Tras el miedo de saberse creativo sin las drogas en su cuerpo, en un intento de demostración personal, escribe y publica Misery, obra que él mismo define como una metáfora directa de su adicción —Annie Wilkes era la cocaína que lo mantuvo privado de su libertad—.
Un nuevo S. King
Entre 1988 y 1998, King renace sobrio, vuelve a crear sin estímulos adictivos, superando el miedo irracional a perder su creatividad. Publica éxitos consecutivos como Los Tommyknockers, La mitad oscura, Cosas necesarias, El juego de Gerald e Insomnia.
En 1992 cofunda The Rock Bottom Remainders, una banda de rock benéfica integrada exclusivamente por autores famosos, entre ellos Matt Groening —creador de Los Simpsons—, Amy Tan y Dave Barry.
Antes del término de la década de los 90´s, publica La Milla verde en un formato inusual para la época, pero emulando el gran éxito de Charles Dickens: en seis formatos de folleto mensual. El experimento termina siendo un éxito rotundo en ventas.
El accidente y un guiño al retiro
Pero, como lo comenté anteriormente, la vida tiene subidas y tiene bajadas, y es en 1999, cuando Stephen King caminaba por el arcén de la Ruta 5 en Lovell, Maine, donde es embestido por la espalda por una furgoneta azul Dodge Caravan. El conductor, Bryan Smith, se había distraído al intentar calmar a sus perros en el asiento trasero. King sufre múltiples fracturas en la pierna derecha —incluso los médicos consideraron la amputación—, cadera rota, laceraciones en el cuero cabelludo y un colapso pulmonar.

King, en una venganza simbólica, compra la furgoneta por $1,500 dólares para evitar que el auto fuera subastado como un objeto de culto en internet. Más tarde la envía a un deshuesadero para ser compactada. Irónicamente, el conductor, Bryan Smith, fallece un año después debido a una sobredosis accidental de medicamentos.
El nuevo siglo acompaña a King en su apuesta por la era digital y el manual de escritura. Publica Mientras escribo, una mezcla autobiográfica y manual literario que empezó antes del accidente y terminó en medio de un dolor físico agónico. Ese mismo año publica, por capítulos, The Plant, haciendo una apuesta de fe al formato digital, siendo un pionero del tema. King le pidió a los lectores comprar su obra por un dólar, logrando ventas récord.
En 2002, hubo un intento de retiro debido al intenso dolor crónico que sufría al sentarse para escribir tras las operaciones realizadas en la pierna. Anuncia públicamente que planea dejar de escribir novelas. Para fortuna de todos, no cumple la promesa y continúa produciendo material.
Torre oscura
Un año después —2003— causa discrepancias entre los críticos de la literatura, pues logra el ansiado galardón National Book Awad por su destacada contribución a las a las letras estadounidenses. Críticos como Harold Bloom, califican su obra como «literatura barata», mientras que otros defienden su estatus de cronista sociológico del país.
En 2004 publica el cierre de la saga Torre Oscura, publica los últimos tres volúmenes en un maratón editorial, cerrando el universo que conecta casi todas sus novelas.
A continuación, colocaré sus obras publicadas a partir del 2008.
Las obras del nuevo milenio
2008 a 2011, lanza La cúpula, Dummy y 22/11/63. En 2013, publica Doctor Sueño, la secuela directa de El resplandor. Entre 2014 y 2016, da un giro hacia el género de la novela policiaca y el hard-bolid con la trilogía compuesta por Mr. Mercedes, Quien pierde paga y Fin de guardia.
2015, recibe en manos del presidente Barack Obama, la Medalla Nacional de las Artes en la Casa Blanca por su impacto en la cultura del país.

Entre 2017 y 2019, llega la segunda oleada de «Kingsamanía» tras el estreno de la nueva adaptación cinematográfica de IT, se convierte en la película más taquillera de la historia. Publica también Bellas durmientes, escrita junto a su hijo Owen King, y el Instituto.
2021, publica Later, una novela de corte policíaco-paranormal para el sello Hard Case Crime, y Billy Summers, un thriller sobre un asesino a sueldo.
2022, lanza el Cuento de Hadas, una extensa novela —qué raro— de fantasía oscura inspirada en los hermanos Grimm.
2023, publica Holly, una novela negra centrada en el personaje Holly Gibney —que apareció originalmente en la trilogía de Bill Hodges y El visitante—, donde aborda la polarización política y el panorama post-pandemia en Estados Unidos.
2024 y 2025, publica la antología de relatos cortos: You Like It Darker, demostrando que, a sus casi 80 años, sigue manteniendo el ritmo de trabajo de su juventud. Sigue viviendo en su mansión gótica con rejas de murciélagos en Bangor, Maine.
Un legado memorable
En la actualidad, el maestro del suspense continúa plenamente activo en la escena literaria y en la red social de twitter —ahora X—, donde actúa como un fuerte prescriptos cultural y crítico político. Con más de 65 novelas publicadas, cientos de relatos y cerca de 400 millones de copias vendidas en todo el mundo, sigue manteniendo su estricta rutina de escribir alrededor de dos mil palabras cada mañana —este artículo tiene exactamente 2365 palabras, maestro—.



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